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Galería Buades

Presentamos una entrevista de la crítica y comisaria María Escribano a Mercedes Buades.

 

El lugar que la galería Buades (1973-2003) ocupa dentro de la genealogía del galerismo en Madrid es especialmente candente ya que reflejó el devenir artístico que supuso la transición española.

“Me encontré en el lugar adecuado, en el momento adecuado” narra Mercedes que tuvo la agudeza de elegir como director de programación a Juan Manuel Bonet concentrando en su espacio gran parte del talento de su época.

En pocos años pasaron por su sala la neofiguración madrileña de Luis Gordillo, Carlos Alcolea, Guillermo Pérez Villalta, Carlos Franco, Manolo Quejido, acogió a los conceptuales catalanes, la nueva abstracción de Broto, Grau, Tena, el arte conceptual de Alberto Corazón, Nacho Criado, Juan Navarro Baldeweg, escultores extranjeros, como Adolfo Schlosser y Eva Lootz, y las obras de Dis Berlín y Juan Ugalde.

Mercedes Buades entendía el espacio galerístico como un centro de cultura que no se limita exclusivamente a la venta de obra, por ese motivo daba cobijo a toda clase de proyectos y presentaciones relacionados con la literatura, la filosofía y la música en una época en la que la galería era el único espacio disponible para actividades culturales singulares.

Como describe Chema Cobo en un artículo en El País “Buades era un lugar de encuentros artísticos de varios lugares de España con una libertad absoluta. Había un espíritu alternativo y también una necesidad ante la sensación de tedio y cansancio de la dictadura, pero sin tener una definición en contra de otros artistas. Era un cóctel extraño, de gentes en su mayoría universitarios, con información al viajar a las bienales internacionales, que practicaban una cierta tensión entre figurativos y abstractos, pero con el ansia de salir de la caspa de la dictadura y aspirar a un absoluto cosmopolitismo”

Asimismo Mercedes pone en marcha junto con su pareja Chiqui Abril el periódico Buades, una de las publicaciones de referencia en su época. El archivo de la galería es donado al Museo Patio Herreriano que le dedicó una exposición por sus treinta años de labor en 2008.

Buades es en definitiva el reflejo refractado de una época y el testimonio de hasta qué punto la galería de arte ejerce de eje fundamental en la creación de arte, pensamiento y plataforma para el cultivo y desarrollo de almas inquietas.

Mercedes Buades en la feria de Basilea en 1989.

ArteMadrid